Monitoreo electrónico en la pesca artesanal: una mirada desde los territorios

El descarte es la acción de devolver al mar parte de la fauna capturada durante la faena de pesca, ya sea viva o muerta. Ocurre cuando se atrapan especies sin valor comercial, ejemplares juveniles (tallas pequeñas), especies sin cuota, o cuando se han superado las cuotas permitidas de pesca.

A nivel global, este fenómeno representa un desafío crítico: evaluaciones de referencia de FAO y de Sea Around Us (Zeller et al., 2017)

estiman que en las últimas décadas se han descartado cerca del 10% de las capturas. Frente a este escenario, el informe El estado mundial de la pesca y la acuicultura (FAO, 2024), enfatiza que revertir este impacto y asegurar la sostenibilidad global requiere con urgencia una modernización tecnológica. Específicamente, la FAO destaca que la adopción de Sistemas de Monitoreo Electrónico (ME) con cámaras a bordo es la herramienta clave e insustituible para lograr un reporte preciso, auditar las faenas de manera costo efectiva y recopilar datos fiables en tiempo real.

Chile se encuentra alineado con esta vanguardia tecnológica y normativa. Actualmente, el país cuenta con 11 pesquerías con planes de descarte para regular y minimizar esta acción, y cuenta con una Ley de Descarte (Ley 20.625) que mandata la implementación de monitoreo electrónico en todas las embarcaciones de la flota industrial (que hoy ya cuentan con dicho sistema), y para todas artesanales de entre 15 y 18m de eslora.

Se trata, sin duda, de un avance relevante para fortalecer la transparencia, la trazabilidad y la sostenibilidad del sector pesquero en Chile.

Sin embargo, su implementación -especialmente en la flota artesanal- plantea un desafío que va más allá de la tecnología: cómo lograr que funcione en la práctica de manera costo efectiva, con tecnologías, flujos y gestión de datos adecuados y oportunos, y que se adapte a la realidad operativa del sector, de forma que sea aceptada y entendida por el mismo como un avance que beneficia a su propia operación, su sostenibilidad pesquera y comercial, y a la salud de nuestros mares.

En ese contexto, Fundación FoF, junto a las instituciones sectoriales SUBPESCA, SERNAPESCA, el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), y otras organizaciones de la sociedad civil, han impulsado espacios de trabajo colaborativo a través de mesas técnicas, desarrollando estudios de factibilidad, de socialización, fomentando el intercambio con proveedores tecnológicos, y ejecutando pilotos tecnológicos para testear nuevos modelos costo efectivos que permitan avanzar hacia una implementación efectiva. Trabajo que se ha realizado en diálogo con algunos armadores, patrones y tripulantes de distintas pesquerías.

Como parte de este proceso, en septiembre de 2025 se realizó un taller con organizaciones nacionales y expertos internacionales de países donde ya se ha implementado esta tecnología. Su experiencia fue esclarecedora: en Nueva Zelanda contrataron personas cercanas a la pesca para facilitar el diálogo entre las partes, visitaron todos los puertos al menos una vez, conversaron dos o tres veces con cada capitán y armador, y ajustaron la regulación -cuando fue posible- en base a este proceso de intercambio de perspectivas. Por su parte Wes Erickson, pescador de Columbia Británica comentó que en Canadá se creó una estructura consultiva y los pescadores colaboraron con el Gobierno y creando un entorno dinámico en el que las partes interesadas buscaron mejorar las condiciones, lo que facilitó la aceptación en el sector.

Siguiendo este camino, junto a la mesa técnica interinstitucional realizamos un estudio de percepción en flotas artesanales, cuya aproximación consistió en visitar directamente los puertos, conversar con capitanes y armadores en su propio entorno y escuchar sus percepciones sobre el sistema. Con esto se buscó comprender sus inquietudes, resistencias y expectativas frente al monitoreo electrónico, para así generar escenarios posibles de implementación que puedan incorporar y atender dichas preocupaciones, manteniendo los objetivos de la ley.

Sabemos que aún queda un trabajo importante por delante. Si bien el monitoreo electrónico se posiciona como una herramienta clave para abordar desafíos estructurales como el descarte y fortalecer la gestión pesquera, su éxito dependerá de algo fundamental: que sea reconocido como un sistema justo, útil y legítimo por quienes operan en el mar.

Porque, en definitiva, el desafío no es solo implementar tecnología, sino construir las condiciones para que el sistema de monitoreo realmente funcione.

 

Published Jul 02, 2026

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